Entradas

Poesía finlandesa II

Imagen
DIME SI MOLESTO Dime si molesto, dijo él al entrar, porque me marcho inmediatamente. No sólo molestas, contesté, pones patas arriba toda mi existencia. Bienvenido. EEVA KILPI

Poesía finlandesa I

Imagen
Yo qué sé quién rompió las nubes a patadas pero ahora el sol resplandece. Yo qué sé quién derribó todas las sombras pero yacen inmóviles en el suelo. Yo qué sé quién tiró la bomba pero ha dado en el blanco. HENRY PARLAND (Lapland) 

"REVONTULET, LA LEYENDA DE LA AURORA BOREAL"

Imagen
En Finlandia, el invierno es largo y oscuro. Muchos extranjeros dicen que el largo invierno es un shock. Pero hay algo bello en esas noches congeladas. En el cielo se puede ver una danza de toda la gama de colores. Para la población local el fenómeno es casi normal, pero aun así, siempre nos deja sin aliento. En Finlandia las luces del Norte siempre han tenido fuertes conexiones con el folclore. En la lengua finesa hay muchos nombres para las luces del norte, ya que en el pasado la gente pensaba que se atraía la mala suerte si se pronunciaba el nombre real de la aurora boreal en voz alta. Asimismo, en el folclore finlandés hay muchas leyendas diferentes sobre la aurora boreal y su origen. Las ballenas, los zorros y las hadas En el Istmo de Carelia e Ingria la población creía que un gran pez provocaba la aurora boreal. Contaban cómo un pez gigante o una especie de ballena del Océano Ártico era el responsable de evocar la aurora boreal en el cielo. Pero sin duda, l...

DIARIO DE UN SEDUCTOR

Imagen
DIARIO DE UN SEDUCTOR SÖREN KIERKEGAARD (Trad. Demetrio Gutiérrez Rivero) Alianza Editorial, Madrid, 2012 Los enamorados, por lo general, consideran el instante de su encuentro como lo más bello que existe en el mundo. Yo mismo recuerdo con la mayor nitidez, como si hubiera sido ayer, la primera vez que fui al lugar convenido, corriendo como un relámpago y sintiendo los latidos de un corazón tan rico como ignorante de la dicha que le aguardaba; la primera vez que di tres palmadas; la primera vez que se abrió una ventana; la primera vez que un pequeño candado de la portezuela de un jardín cedió suavemente impulsado por las manos invisibles de una joven, que se ocultó tras la portezuela al tiempo de abrirla; y, en fin, la primera vez que con mi capa tapé a una muchacha en una clara noche de verano… pág. 55 ¡Maldito azar, te estoy esperando conforme a mi reto! No quiero vencerte con principios, ni con eso que la gente insensata llama carácter. No, ...

LA TOSCA RED

Imagen
LA TOSCA RED H Å KAN NESSER (Trad. Marina Torres) RBA, Barcelona, 2011 - El kimono de la mesa no era solamente materia onírica, lo sabía… era un recuerdo, un fragmento de aquella noche… no era un kimono de verdad, naturalmente. Solo una imitación; ella lo había encontrado en una de las callejuelas de Levkes ese verano y él se lo había comprado… una de aquellas noches en las que se quedaban en los bares hasta la hora del cierre y volvían a casa paseando por la playa… hicieron el amor en la arena en la cálida negrura de la noche y después siguieron todo el camino desnudos y había gente por allí y estaban cerca, pero la oscuridad era tan increíblemente compacta, que no hacía falta otra cosa para cubrirse. Y, sin embargo, el cielo estaba cuajado de estrellas, un cielo lleno de estrellas fugaces. Habían dejado de contarlas después de haber deseado todo lo deseable y más… Eso fue… pensó un poco… hacía menos de tres meses. Igual podían haber sido tres millones de años. ...

UNA MUJER A 1000º

Imagen
UNA MUJER A 1000º HALLGRÍMUR HELGASON (Trad. Enrique Bernárdez) Lumen, Barcelona, 2013 Los hombres islandeses no saben, nunca han sabido y tal vez nunca sabrán comportarse, aunque por lo demás son entretenidos. Al menos eso es lo que piensan las mujeres islandesas. Ellos tienen incorporado un cajoncito de emergencia, impermeable y anticongelante, que llevan permanentemente en su interior y que puede ser un bien hereditario transmitido a través de las generaciones. Quien se pierde en un páramo y se ve enterrado en la nieve caída, o se queda encerrado todo un fin de semana en un ascensor, siempre puede abrir ese cajón de emergencia tan típicamente islandés y salvar la situación con una buena historia. Pág. 39. Ama de casa. Por supuesto, eso significa lo mismo que mosca doméstica. Y precisamente ella, que nunca vivió en una casa de verdad. La abuela Vera había nacido y se había criado en Stagley, un islote diminuto, de forma ovalada y rodeado...