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LA PRINCESA DE BABILONIA

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Noche oscura de invierno, en la chocita de Skrolycka. Catalina está hilando en el torno, y el gato acurrucado en sus rodillas, ronronea. El marido, Juan Andersson, se calienta la espalda en la chimenea. Ha trabajado como leñador todo el día en el bosque de Erik, en Falla. No se podía, equitativamente, pedirle que se pusiese a trabajar cuando ha regresado. La misma Catalina encontraba natural que se distrajera con su hijita, que aquel invierno cumpliría los cinco años. Catalina sumida en sus pensamientos, oía sin prestar demasiada atención, la charla de ambos. En general, los vigilaba, porque no quería que Juan dijera a su pequeña que era linda, inteligente y maravillosa, que con enfadosa frecuencia, solía hacerlo. Porque si Clara Aurelia desde la infancia, comenzaba a creérselo, Catalina sabía muy bien que nunca llegaría a ser una mujer como Dios manda. Juan era incorregible. ¿Qué no inventaba para despertar la imaginación en la pequeña? Pero aquella noche Catalina...

EL MATÓN QUE SOÑABA CON UN LUGAR EN EL PARAÍSO

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EL MATÓN QUE SOÑABA CON UN LUGAR EN EL PARAÍSO JONAS JONASSON Editorial Salamandra, Barcelona, 2015 Per Persson pensó que bien podría perder un par de minutos con la pastora, ya que se había dignado a interesarse por él. Así que le habló del abuelo, que había dilapidado su fortuna. De su padre, que había tirado la toalla. De su madre, que se había liado con un banquero islandés y había abandonado el país. De cómo él mismo había acabado, con tan sólo dieciséis años, en una casa de putas. Y de cómo ahora trabajaba de recepcionista en la pensión en la que se había convertido la casa de putas. Y cuando por fin tengo veinte minutos libres y me siento en un banco a una distancia prudencial de los mangantes y golfos con que suelo tratar en el trabajo, entonces aparece una pastora que no cree en dios, que primero intenta estafarme el poco dinero que tengo y después me gorronea el almuerzo. Ésa es mi vida, a no ser que cuando vuelva, gracias a su oración, la vieja casa de putas se...

Poesía sueca VI

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Estoy enferma de veneno. Estoy enferma de una sed para la que la naturaleza no ha creado ningún remedio. De todos los campos brotan arroyos y manantiales. Me inclino y bebo su sacramento de las venas de la tierra. Y los cielos se desbordan en ríos sagrados. Me levanto y siento mis labios húmedos de éxtasis blancos. Pero en ninguna parte, en ninguna parte… Estoy enferma de veneno. Estoy enferma de una sed para la que la naturaleza no ha creado ningún remedio. KARIN BOYE Traducción de Mar Hortelano

Poesía sueca V

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El profundo violonchelo de la noche Lanza el oscuro regocijo a través de los campos. Las vagas imágenes de las cosas Disuelven su forma en torrentes de luz cósmica. Marejadas brillantes y largas Enjuagan ola tras ola a través de la eternidad azul noche. ¡tú! ¡tú! ¡tú! Materia ligera revelada, Espuma floreciente del ritmo, Flotante y vertiginoso sueño de sueños, ¡blanco deslumbrante! Una gaviota soy, y en alas Extendidas en reposo Bebo la dicha de sal marina Muy al este de todo lo que sé, Muy al oeste de todo lo que quiero, Y toco el corazón del mundo; ¡blanco deslumbrante! KARIN BOYE

SINUHÉ EL EGIPCIO

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SINUHÉ EL EGIPCIO MIKA WALTARI (Trad. Manuel Bosch Barrett) Ed. Círculo de Lectores, Barcelona, 1981 Yo, Sinuhé, hijo de Senmut y de su esposa Kipa, he escrito este libro. No para cantar las alabanzas de los dioses del país de Kemi, porque estoy cansado de los dioses. No para alabar a los faraones, porque estoy cansado de sus actos. Escribo para mí solo. No para halagar a los dioses, no para halagar a los reyes, ni por medio del porvenir ni por esperanza. Porque durante mi vida he sufrido tantas pruebas y pérdidas que el vano temor no puede atormentarme y cansado estoy de la esperanza en la inmortalidad como lo estoy de los dioses y de los reyes. Es, pues, para mí solo para quien escribo, y sobre este punto creo diferenciarme de todos los escritores pasados o futuros. Porque todo lo que se ha escrito hasta ahora lo fue para los dioses o para los hombres. Y sitúo entonces a los faraones también entre los hombres porque son nuestros semejantes en el odio y ...

EL CAMPEÓN DE TENIS

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EL CAMPEÓN DE TENIS KASPAR COLLING NIELSEN (Trad. Blanca Ortiz) Pese a su edad avanzada, Stig Andersen seguía siendo un ambicioso tenista aficionado. A los dieciocho años había disputado el campeonato nacional de Dinamarca –que, sin embargo, ni entonces ni después llegó a ganar- y ahora, a los cuarenta y dos años, era el campeón del Club de Tenis de Rødovre por vigésimo año consecutivo, sin contar con la edición anterior, en la que perdió ante Axel Schandorf, a la sazón un jovencito de solo diecinueve años. Cuando ni jugaba al tenis era maestro. Estaba casado con Marianne y tenían una hija, de catorce años. Era verano y faltaban escasas semanas para el torneo anual del club. El Club de Tenis de Rødovre, un pequeño oasis verde rodeado de un seto de haya tupido e impenetrable, se encontraba a pocos kilómetros del monte Copenhague. Traspasar el portón de entrada, artísticamente tallado en el seto, y penetrar en la craquelada sombra azul que proyectaban sus h...